Cómo se comportó el comercio global en 2016

7 Agosto, 2017 Por Roberto Azevêdo

Las estadísticas confirman que el comercio exterior continuó contribuyendo en los últimos 10 años al crecimiento y desarrollo económico de los países, ayudando así a reducir la pobreza en todo el mundo. Desde 2006, las exportaciones globales de mercaderías aumentaron un 32% en valor, hasta alcanzar los US$ 16 billones en 2016.

Asimismo, las exportaciones de servicios aceleraron su ritmo de crecimiento a una tasa del 64%, y registraron un valor de US$ 4,77 billones el año último.

El mayor crecimiento en el intercambio de mercaderías se registró en manufacturas y productos agrícolas, con incrementos del 37 y 67 por ciento, respectivamente, siempre en valores. De hecho, la exportación de combustibles y productos de la minería son la única excepción significativa, con ventas un 10% menor a las logradas en 2006, debido sobre todo a la caída del precio del petróleo.

Estos datos son buenas noticias para la economía global en general. Pero esconden la tendencia más reciente: en 2016, el comercio mundial de bienes registró el crecimiento más bajo (en volumen) desde la crisis financiera de 2008: el año pasado, el aumento fue de apenas 1,3%, la mitad de lo logrado en 2015 y bastante menos de la tasa anual de crecimiento promedio del 4,7% que se daba desde 1980. Esto se debe al magro incremento del PBI global, de 2,3% en 2016, por debajo del 2,7% de 2015 y del 2,8% de aumento anual promedio desde 1980.

También se redujo en los últimos años la ratio de crecimiento del comercio exterior en función del aumento del PBI, que se ubicó en torno al 1:1 en el despertar de la crisis financiera, y contrasta con el promedio histórico que se registra desde el final de la Segunda Guerra Mundial, donde por cada punto de crecimiento del PBI, el comercio global crecía 1,5 veces más rápido.

En 2016, por primera vez en 15 años, la ratio se desplomó por debajo de 1 a 0,6.

De todas maneras, los indicadores de los primeros meses de 2017 son en general más positivos, por lo que estimamos que el comercio exterior global crecerá un 2,4% este año. Se espera sobre todo que la instrumentación del Acuerdo de Facilitación del Comercio (AFC), que entró en vigor a principios de año, le de un fuerte impulso al intercambio de mercaderías.

El objetivo del AFC es simplificar los procesos aduaneros y acelerar el flujo de los bienes a través de las fronteras. Estimamos que el AFC tendrá un impacto en el crecimiento del comercio de 2,7 puntos porcentuales por año para 2030.

Por otra parte, resulta evidente que tanto el comercio de bienes como el de servicios se encuentra muy concentrado: los 10 principales actores representan más de la mitad del comercio global.

Aún así, las economías en desarrollo aumentaron su participación de mercado al 41% en el caso de los bienes transados, y al 36% en los servicios. Los países menos adelantados (PMA), en tanto, se encuentran demasiado rezagados, con una participación en las exportaciones totales por debajo del 1%.

El comercio entre las economías en desarrollo continuó en franco ascenso: en 2015 representaron la mitad de sus transacciones con el mundo, y el 67% de estos embarques fueron manufacturas.

En el capítulo de servicios, el que reportó el mayor crecimiento fue el sector de las TICs (tecnologías de la información y comunicación), dentro de los cuales los servicios informáticos representaron el 72%, con exportaciones por US$ 353.000 millones, impulsadas en parte por el Acuerdo de las Tecnologías de la Información (ATI) de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El surgimiento de las nuevas tecnologías impactará positivamente en el comercio electrónico en el corto plazo, ofreciendo grandes oportunidades para emprendedores y pymes de todo el mundo. Es de esperar que los países mejoren sus estadísticas de comercio electrónico. Para encarar este desafío, la OMC y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) crearon un equipo de trabajo ad hoc.

De hecho, una base de datos estadísticos sólida es una fuente esencial para nuestro trabajo en la OMC, y es lo que nos ayuda a cumplir nuestra misión: que las oportunidades del comercio le lleguen a todos, y que todos los actores de la sociedad puedan participar y gozar de sus beneficios.

El autor es director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC).