Rusia le disputa a China el poderío ferroviario

9 octubre, 2017 Por Florencia Carbone (enviada especial)

SHERBINKA, Rusia.– Aunque los actores del sector insisten con diferenciarse porque (aseguran) la historia juega en su favor, China parece ser hoy el principal competidor para Rusia en su estrategia de inserción internacional ferroviaria. “Ellos tienen financiación, nosotros también. Nosotros tenemos antecedentes y expertise en la materia. La oferta rusa es decididamente más completa y rica”, repiten, por ahora, en voz baja.

Cada dos años, esta ciudad de 32.000 habitantes, a 37 km de Moscú, abre su enorme “anillo experimental” –equivalente a 10 canchas de fútbol– al sector ferroviario. La Expo 1520 (su nombre hace referencia al ancho de vía que se usa en el país) va por su 6ª edición, pero la de 2017 tuvo un sabor especial: además de establecer un nuevo récord de visitantes (25.000 personas) fue el trampolín para la estrategia de internacionalización que Rusia quiere darle a su industria.

El presidente de los ferrocarriles rusos, Oleg Belozerov, y el viceministro de Industria y Comercio de la Federación de Rusia, Alexander Morozov, inauguraron la ceremonia con “mensajes” internos y externos. Destacaron el aporte del sector a la generación de empleo, los avances tecnológicos y medioambientales y las mejoras en la productividad en el transporte de la carga y en el confort para los pasajeros.

Pero sobre todo la disposición del gobierno ruso a financiar a las compañías que quieran exportar sus productos o a aquellas extranjeras que quieran adquirirlos. Atentos, escuchaban en el palco principal el director general de Transmashholding (TMH, el productor de material rodante y sistemas de transporte urbano más grande de Rusia), Kirill Lipa, y el director general del Movilidad de Siemens AG, Johann Eickholt.

En el mundo del “ferrocarril digital” se habla de la ciberprotección de los datos que circulan a velocidades superiores que las del propio tren bala, depósitos digitales y locomotoras inteligentes, de cómo desarrollar procesos de mantenimiento preventivo de las infraestructuras y el material rodante, aunque se admite que si bien antes se intentaba lograr largos ciclos de vida para los equipos, hoy ese concepto está cambiando ya quelos avances tecnológicos se aceleran y no parece correcto diseñar el material rodante pensando en que brinde 40 años de servicio.

“En Japón, los trenes de alta velocidad tienen ciclos de vida de 15 años, ya que al final de ese período es probable que aparezcan nuevos equipos y sistemas de gestión”, dijo uno de los expertos.

Lipa, de TMH, comentó que la integración de las tecnologías de la información a la industria del transporte es clave para crear ferrocarriles inteligentes.

“Un ferrocarril inteligente es la historia acerca de unir nuestros mejores logros en el campo del movimiento de la información y el transporte ferroviario para integrar las mejores, más rápidas y baratas soluciones en ferrocarril”, definió.

Svyatoslav Afanasiev, director de Desarrollo de PTK Group (compañía especializada en la fabricación, reparación y mantenimiento de equipos ferroviarios y operaciones en infraestructura de transporte), describió el panorama actual de la relación entre la industria y la tecnología: “La implementación de nuevas tecnologías es hoy la tarea más difícil. Para solucionarlo, los ferrocarriles rusos desarrollan opciones de asociación como la subcontratación que ayuda aatraer inversiones privadas en la industria”, explicó.

En otro de los debates se analizaron las mejores tecnologías disponibles relacionadas con la seguridad ambiental, la reducción del impacto acústico de las instalaciones ferroviarias y la organización del trabajo para eliminar los daños a la naturaleza.

El público estuvo integrado por ejecutivos y especialistas de empresas manufactureras, consumidores de equipos ferroviarios, agencias estatales de diferentes países y representantes de organizaciones internacionales, además de científicos, expertos en transporte y 370 periodistas de todo el mundo.

A la muestra estática (en la que empresas de 26 países exhibieron sus productos) se sumó una dinámica de material rodante histórico y moderno.

Con música representativa de cada época, y en los primeros casos con el tradicional sonido de la bocina/silbido de los trenes a vapor como fondo, el desfile se transformó en un verdadero resumen de la historia ferroviaria de rusa de los últimos 120 años: se mostró desde una máquina de vapor de la serie “B” restaurada y trabajada a partir de 1897, hasta las actuales locomotoras diésel, a gas y eléctricas.